Abril 4, 2006
Es interesante comparar normativas del mundo respecto a sus prescripciones sobre cuestiones de accesibilidad.
En este caso presentamos graficadas las exigencias normativas para salvar un desnivel arbitrario de 90cm de altura mediante rampas.

En Cataluña un arquitecto resuelve este desnivel con una rampa de 11.50m de desarrollo.
En Brasil, la asociación brasilera de normas técnicas y en los Estados Unidos la ADA le exigirán al profesional 80cm más de desarrollo.
En Galicia y en el País Vasco respetar los requerimientos de sus normas le exige incrementar el desarrollo 1.24m y 2.86m respectivamente.
El arquitecto o constructor canario (siempre para resolver el mismo desnivel de 90cm) deberá armonizar su propuesta con una rampa de 16.50m de desarrollo.
En Buenos Aires, la rampa demanda nada menos que 18.00m de largo. Así, el arquitecto porteño, tendrá que sudar y exigirle al espacio (siempre escaso) una rampa 6.50m más larga que la rampa catalana (y 13.00m más de pasamanos dobles al bolsillo de quien la encargue).
Tan cierto como que a menor pendiente es menor el esfuerzo para superar el desnivel es la dificultad práctica que conlleva la materialización y el incremento de sus costos de un mayor desarrollo.
¿Puede vincularse en la práctica esta facilidad de maniobra propiciada con los pedidos de excepciones, la evasión o el soslayo de las reglas? ¿Pueden estas mayores exigencias provocar en el ámbito profesional asociaciones entre accesibilidad y mayores obstáculos?
Las preguntas quedan abiertas al debate.

Considero aplicable el párrafo incluido en el “Approach” de ISO/TR9527:
enfatizando la última cláusula de este párrafo:
A nivel regional son también aplicables las Normas Técnicas sobre Accesibilidad COPANT (Comisión Panamericana de Normas Técnicas). Junto con las normas UNIT y en particular la referida a rampas, pueden encontrarse en el sitio www.unit.org.uy/accesibilidad . No hay un valor constante de pendiente, sino que se relaciona con la extensión o diferencia de nivel salvado por la rampa.
Resulta también de interés y aplicable a la región, la “Guía Operativa de Accesibilidad para Proyectos de Desarrollo Urbano, con criterios de Diseño Universal” del BID (Banco Interamericano de Desarrollo)
Comentario de Eduardo Alvarez — Abril 11, 2006 @ 8:12 am
Te agradecemos Eduardo por el aporte. Para quienes (como yo) tengan problemas con el idioma traduzco libremente tu cita a continuación:
y el párrafo de última cláusula que señalas enfatiza:
Importantes conceptos que, en mi opinión, debieron haberse considerado en la redacción de nuestras normas locales.
Comentario de Administrador — Abril 11, 2006 @ 9:57 am
Soy dueño de unas cabañas en bariloche que son accesibles, la primer pregunta que hace la gente al consultarnos es: tienen muchas rampas?
La respuesta es: NO
Cuando el diseño contempla la accesibilidad, la necesidad de rampas es mínima.
Comentario de Martin Rébora — Abril 16, 2006 @ 9:13 pm
Alguien puede explicar por que las rampas de vereda a la calle, no bajan hasta el nivel de la misma, no solamente en Capital sino en todos lados.
Ya que los que recien aprenden a andar en una silla, deben pedir auxilio para salvar el desnivel.
No se podria solicitar que al construirse nuevas estas esten hasta el mismo nivel de la calle.
Comentario de Roberto — Mayo 10, 2006 @ 5:53 pm