Abril 19, 2005
Por la Arq. Silvia Martin.
El diseño del entorno se plantea en base a determinados parámetros ergonométricos derivados del análisis del denominado "hombre medio". Este hombre cuyas dimensiones son una referencia internacional para el diseño del espacio, es un hombre en la plenitud de su desarrollo.
Los niños, cuya capacidad fisica y desarrollo corporal no han llegado aún a alcanzar los parámetros de este hombre ideal se encuentran diariamente con innumerable cantidad de obstáculos que dificultan su autonomía y en muchos casos ponen en riesgo su seguridad.
El hecho de que su talla sea considerablemente menor y sus fuerzas sean más limitadas les opone barreras para:
- Hacer uso del equipamiento urbano: acceder a teléfonos públicos, papeleras y bebederos.
- Viajar en el transporte público en forma autónoma y segura: accionar molinetes, acceder a los mostradores de las boleterías, utilizar máquinas expendedoras de boletos, obtener información sobre horarios destinos de los trenes, alcanzar el pasamanos de los colectivos o simplemente oprimir el pulsador para indicar el descenso.
- Utilizar disposiciones constructivas dentro de la estructura edilicia: accionar herrajes de puertas o ventanas, alcanzar pasamanos en rampas o escaleras, hacer uso de porteros elécticos o pulsadores de llamada de ascensores.
No es necesario elaborar una solución distinta e independiente para cada tipo de problemática pero si pensar en diseños integradores que puedan ser utilizados por distintos tipos de personas cubriendo las necesidades de cada uno de ellos y garantizándoles de esta manera su derecho a hacer uso del espacio.

Creo importante el hecho de permitir a los niños tener la opotunidad de acceder a cosas tan cotidianas como acceder a un bebedero o papelero, ya que forma parte de su aprendizaje para cuidar su futuro.
Hay que dejar en claro, con respecto a el tema de la posibilidad de que los niños puedan utilizar los servicios de transporte (trenes, autobuses, etc), que el hecho de que no esten disponibles para ellos, permite tener un control sobre sus acciones ya que no tienen completo discernimiento de las cosas a que se exponen y siempre es bueno que un mayor los este vigilando.
Comentario de Celeste — Abril 30, 2006 @ 2:36 pm